
Ciao mi gordito!
Gracias por traerme tanta alegría, por esas risitas de la nada, por ese “chiverrito”, por los besitos de pescado, por los taquitos con almohadas, por todos los bailecitos (con anuncios, musiquita del celular, de páginas web, de cantaditas, todo lo que suene!), por despertarse de madrugada muerto de risa, por aprender a lanzarse de la cunita, por los cafecitos del desayuno, por las roditas con sabor a piso, por las embarradas de cremita, por los cocazos, por los aplausos con los piecitos, por ser mi despertador con cancioncitas (inventadas por usted) y con palmadas en mi cara! (tipo cachetadas y con levantada de párpados)… Gracias por haber nacido; nos vemos en 1 añito!





